Empresas desarrollaron una estructura modular hospitalaria y el sector trabaja por una mayor producción local de guantes, tapabocas y respiradores.

En la reacción del sector privado a la lucha contra el coronavirus la industria del plástico ha puesto su cuota. Se propone una mayor producción local de elementos de salud que se requieren para la prevención y la atención de pacientes, y desarrolló el prototipo de una estructura de centros de atención para responder a la falta de camas en hospitales.

Cuatro empresas colombianas crearon un prototipo de estructura hospitalaria hechas en PVC y partes metálicas para poner a disposición del Gobierno, del sector privado y del sistema de salud colombiano para cubrir un posible déficit de habitaciones hospitalarias, centros de emergencia y ambientes de aislamiento de pacientes afectados por covid-19.

Se trata de armaduras modulares, que se fabrican e instalan en menos de una semana, de entre 50 y 72 metros cuadrados, compuestas por paredes, techos, puertas y divisiones hechos con estos materiales. Cuentan con certificación por parte del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible.

Frente a una construcción tradicional, la estructura de PVC, además de representar un bajo costo, es liviana, y por tanto móvil: un metro cuadrado pesa 11 kilogramos frente a los 50 kilogramos de una pared de concreto o ladrillo.

En el diseño y desarrollo participaron Vestolit (Mexichem), único productor de la resina de PVC en Colombia; Azembla, experta en sistemas constructivos; Spradling Group, principal exportador nacional de pisos y telas vinílicas, y Acesco, de la industria metalmecánica.

“El PVC es un material versátil que lleva más de 100 años aportando a mejorar la calidad de vida en innumerables aplicaciones y ahora es un gran aliado en la lucha contra la pandemia que el mundo está sufriendo. El PVC es utilizado en el sector de la construcción, en dispositivos médicos, entre muchas otras aplicaciones, y desde allí muestra sus grandes cualidades para afrontar el gran reto de salvar vidas. Estas unidades son livianas, resistentes a los agentes químicos usados en la desinfección, fácilmente lavables, higiénicas y cien por ciento reciclables”, explicó Andrés Mejía, presidente de Resinas Generales, Vestolit.

“Como parte del compromiso de la industria del PVC, y en general del sector plástico, hemos decidido donar, en un principio, dos unidades de estas estructuras hospitalarias, una para adaptar cubículos de cuidados en el coliseo de una ciudad y otra para agregar nueva capacidad hospitalaria en un municipio intermedio del país, para así facilitar la logística de atención médica de pacientes con coronavirus donde sean requeridas de manera urgente“, aseguró Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos.

Por su parte, Felipe González, presidente ejecutivo de Acesco, dijo que “es hoy cuando debemos aportar, hacer sinergias y encontrar soluciones entre todos los actores de la sociedad”.

 

MÁS MANUFACTURA LOCAL

La industria del plástico también se ha movilizado en torno a un mayor abastecimiento de tapabocas, guantes y respiradores, para atender la emergencia sanitaria.

“Invima otorgó registro a una empresa que fabrica respiradores para que pueda aumentar su producción. En un mes normal en Colombia la demanda puede ser alrededor de 20.000 unidades para clínicas y hospitales, con esto podríamos aumentar la producción a 60.000 pero el reto es seguir creciendo porque la demanda podría llegar a las 100.000 unidades mensuales”, sostuvo Mitchell.

Respecto a las mascarillas, la industria plástica y el Gobierno Nacional adelantan gestiones para adquirir y poner en marcha una máquina con la cual se podrían agregar dos millones de unidades de tapabocas adicionales por mes, -a los cinco millones que en condiciones normales se ponen en el mercado mensualmente, incluyendo clínicas y hospitales. “Hoy todas las empresas están a full, todo se está quedando en el mercado interno y la demanda está bastante alta”, aseguró el presidente del gremio.

Igualmente, la industria del caucho, junto a Acoplásticos y al Gobierno Nacional, trabajan en el apoyo técnico para que la industria nacional pueda producir guantes de látex para cirugía o para pruebas de laboratorio, producto altamente demandado por esto días y que es importado principalmente de Asia. Si bien el país cuenta hoy con stock del producto, las empresas se preparan para producirlo localmente.

“En Colombia se hace la materia prima que es el látex centrifugado. Estamos trabajando para tener también capacidad instalada para transformar ese producto en el guante, eso implica la compra de unos moldes, el ajuste de unas máquinas pero podríamos en unos 90 días tener la capacidad instalada en el país para empezar a fabricarlos”, sostuvo Mitchell.

 

Fuente: portafolio.co

COLOMBIAPLAST  2021