Bogotá, noviembre 17 de 2020 –  Una gran preocupación generó en la industria plástica colombiana un proyecto de ley que busca prohibir la producción y el consumo en el territorio nacional de algunos artículos plásticos como envases y empaques para alimentos y bebidas, bolsas, platos, vasos y cubiertos, y cuya discusión y votación está programada esta semana en la Comisión V de la Cámara de Representantes.

De acuerdo a estimaciones de Acoplásticos, el listado de prohibiciones del proyecto de ley significaría la desaparición de alrededor del 40% de la industria plástica nacional, lo que a su vez implicaría la pérdida de más de 100.000 empleos. La industria plástica colombiana está compuesta por más de 2.500 establecimientos, principalmente pymes, genera alrededor de 220.000 puestos de trabajo, ventas cercanas a 19 billones de pesos por año, exportaciones de alrededor de 4.5 billones de pesos y pago en impuestos por más de 1 billón de pesos anuales. 

Según Daniel Mitchell, presidente de Acoplásticos “Resultaría altamente inconveniente destruir decenas de miles de puestos de trabajo y el cierre de cientos de empresas, principalmente pequeñas y medianas, en medio de la crisis económica que se vive actualmente a raíz del Covid-19. En vez de prohibir un listado de productos, lo cual implica destrucción de empresas y pérdida de empleos, lo que se propone es solucionar la problemática ambiental alrededor de los residuos plásticos a través de una regulación que promueva el reciclaje y acelere la transición hacia la economía circular. Con ello, se generarían nuevas oportunidades de ingresos para la población recicladora, además de los beneficios ambientales que significaría.” 

El proyecto de ley prohíbe empaques y envases de productos de primera necesidad como agua potable, leche, yogur, aceite, arroz, azúcar, entre otros granos, así como bolsas e incluso, recipientes para llevar el almuerzo.

Los sustitutos de estos productos fabricados con otros materiales como papel, cartón, vidrio o fique tienen unos costos 2, 3 y hasta 20 veces mayores frente al plástico, lo cual encarecería el precio de los alimentos y otros bienes esenciales.

Estos otros materiales pueden incluso causar un impacto ambiental mayor al del plástico. Según señala Mitchell “es importante evaluar si el impacto ambiental de los sustitutos como papel, cartón o vidrio es mayor o menor que el plástico, por ejemplo, en cuanto a huella de carbono, huella hídrica, consumo energético y de transporte, deforestación, contaminación, entre otros factores. Esto se puede realizar a través de estudios de análisis de ciclo de vida. Prohibir productos plásticos para sustituirlos por elementos que pudieran tener un impacto ambiental mayor iría en contra del fin ambiental que persigue el proyecto, y sería, además, una legislación contraria a la libre competencia.”

El plástico es un material inocuo e impermeable, por lo cual es utilizado para múltiples fines médicos como tapabocas, jeringas, catéteres, bolsas de suero, así como también en empaques o elementos desechables para evitar el contagio de enfermedades y proteger los productos que llevan dentro. Este es un factor que amerita tener en cuenta, especialmente ante la emergencia sanitaria actual en la cual el plástico ha demostrado ser esencial. En un futuro, se pueden presentar nuevas emergencias sanitarias y sería indeseable no contar con una industria que provea estos bienes básicos para proteger a la población del contagio de enfermedades.

La industria plástica coincide con la gran preocupación por el impacto ambiental que genera la inadecuada disposición de residuos plásticos, especialmente en los ecosistemas fluviales y marinos, y está activamente desarrollando múltiples acciones para fomentar el ecodiseño de los productos, generar mayor cultura de separación de residuos y dinamizar los mercados de reciclaje, de manera que ningún desecho plástico termine en el ambiente.

 

COLOMBIAPLAST  2021