La medida que impediría fabricar, importar, exportar y comercializar estos elementos entraría en vigencia, de manera gradual y durante dos años, a partir de 2025.

Luego de que la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes aprobara el lunes en primer debate el proyecto de Ley que busca hacerle frente a la problemática ambiental ocasionada por la fabricación, uso y distribución de plásticos de un solo uso en Colombia, se conocen detalles de la iniciativa que toma fuerza en el Congreso.

El proyecto busca que elementos como pitillos, mezcladores, copitos, platos, bandejas, cuchillos, tenedores, cucharas y vasos de plástico no reutilizables y de productos de poliestireno expandido, entre otros, sean abolidos en el mercado colombiano.

Consultado por SEMANA, el representante a la Cámara por el Quindío Luciano Grisales, presidente de la Comisión Quinta de la Cámara y coautor de la iniciativa, explicó que “este es un proyecto que reconoce una realidad nacional y mundial y llama la atención a usuarios, inversionistas e industriales sobre la necesidad de adaptarnos al pedido de auxilio de los ecosistemas”.

Según se lee en el articulado, que corresponde al proyecto de Ley 010 de 2020 acumulado con el 274 de 2020, la prohibición para fabricar, importar, exportar y comercializar plásticos de un solo uso entraría en vigencia, de manera gradual y durante dos años, a partir de 2025.

Específicamente, la ley sería aplicable a bolsas para paquetes, periódicos, revistas, facturas y alimentos de consumo inmediato y a granel; mezcladores y pitillos; soportes de copitos de algodón y plásticos utilizados en el sector de la construcción para protección de vidrios, puertas, baldosas y accesorios de baño.

“Celebramos la aprobación en primer debate de este proyecto y exhortamos al resto de los congresistas para que en plenaria de Cámara y en los debates en Senado tengamos la oportunidad de complementarlo y, lo más pronto posible, se convierta en ley de la República”, explicó Grisales.

Además, no podrán distribuirse bebidas en vasos o recipientes desechables para su consumo dentro de establecimientos de comercio, lo que es común, por ejemplo, en salas de cines y restaurantes.

Por otro lado, de ser aprobado el proyecto, los plásticos de un solo uso deberán tener etiquetado que informe claramente al consumidor sobre el tipo de polímeros y aditivos químicos que contienen, los efectos potenciales en la salud humana, las condiciones y posibilidades de reciclaje y el adecuado manejo para su disposición final.

Igualmente, los operadores de medios de transporte aéreo no podrán descargar estos residuos en la Amazonía o en la Orinoquía.

La construcción de ambas iniciativas, según Grisales, contó con la participación del gremio de la industria plástica representado por Acoplásticos y de organizaciones ambientales como Marviva.

Sin embargo, una vez conocida la decisión de la Comisión Quinta, Acoplásticos advirtió sobre el fuerte impacto que esta decisión tendría en el empleo, porque “haría desaparecer el 40 % de esta industria”.

El presidente del gremio, Daniel Mitchel, argumentó que, con lo aprobado, saldrían de circulación envases para aceites, botellones de agua, bolsas de agua, empaques utilizados para arroz, cereales y distintos tipos de grano, entre otros, que “en ninguna otra parte del mundo se han prohibido”.

Esto implicaría la pérdida de entre 80.000 y 100.000 empleos directos, lo que, a su juicio, sería “muy grave” en la actual coyuntura de desempleo que hay en el país.

 

Fuente: semana.com

 

 

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